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Deberías acudir a un podólogo si tienes dolor en los pies, durezas, uñas encarnadas, molestias al caminar, alteraciones en la pisada, lesiones deportivas o cualquier cambio en la piel o las uñas. Una valoración temprana ayuda a evitar que el problema avance.ing elitut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.
Algunas de las patologías que pueden requerir cirugía son los juanetes, dedos en garra, uñas encarnadas recurrentes, metatarsalgias, deformidades del antepié, espolón calcáneo o determinadas lesiones que no mejoran con tratamientos conservadores.
La intervención se realiza con técnicas anestésicas adecuadas para evitar dolor durante el procedimiento. Tras la cirugía puede haber molestias o inflamación, que se controlan con las indicaciones médicas y el seguimiento postoperatorio.
Las durezas suelen aparecer por presión o roce. Además de retirarlas de forma segura, es importante detectar la causa para evitar que vuelvan a salir con frecuencia.
Cuando provoca dolor, roces, heridas, dificultad para usar calzado o cambios en la forma de caminar. En esos casos conviene revisar la evolución y valorar las opciones de tratamiento.
Se valora el estado de la piel, las uñas, la pisada, la movilidad del pie, los puntos de dolor y cualquier molestia que pueda afectar a la forma de caminar.
Depende del tipo de cirugía y de la evolución del paciente. En muchos casos se utiliza primero un calzado postquirúrgico y después se retoma el calzado habitual de forma progresiva.